He olvidado que no se olvida, si dura toda una vida el recuerdo de tu nombre.
Mi memoria es precavida y ha tomado sus medidas, para encontrarte si te escondes, cartas de amor, de cuando me querías, de cuando me besabas en almíbar de pasión, cuando tu lengua curaba mis heridas.
No puedo negarme queme sigo partiendo para no recordar esos ojos salvajes, en mis noches noches cobardes, clavas nuestros recuerdos.
Un adiós no es despedida, por mucho que tú me digas. Si laten dos corazones, la batalla está perdida, busco al olvido que olvida, sin recuerdos que me estorben.
Aun admito que te quiero.
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