sábado, 19 de junio de 2010

Mil quilates.



Aquella extraña situación , ellos dos, ocultos en sus propios antifaces, jugaban a desnudarse y a dejar caer la piel a la intimidad de los dos.
Cuerpo con cuerpo, la piel se rozaba suavemente, ella dejo que abrazara a su incomodez de principiante y pudo saborear en cada beso aquella olvidada situación que a ella tanto la incomodaba, se dio cuenta al erizarse la piel que hacia tanto tiempo que nadie derribaba sus muros para acariciarle los sentimientos.
Lo acarició cuanto pudo, recorrió su cuerpo con las delicadas partes del suyo. El consiguió hacer desaparecer sus miedos, agobios..Y aquello llegó a su punto de ebullición.
Acercó intenso gemido al oído de aquel tipo y sintió el temblor de su mano que le rodeo la cintura, sus dedos se grabaron en su espalda y el silencio confesó todo los secretos de ambos.
Pudo trazar con sus dedos el mapa de su cuerpo, el recorrido de aquel revolucionario placer.
Fue tan intenso aquel momento que el silencio acabo por desaparecer porque ya no tenía más secretos que revelar.
Entre latidos sin pausa, respiraciones agitadas dio paso ha aquel éxtasis hasta que el Lorenzo atravesó las ventanas de las habitación de la 103.

1 comentario:

  1. déjate de quilates y de subidas de impuestos, que ese sms de difusión de cariño por los cuatro costados es gratis, que en los tiempos que corren.. TE QUIERO.

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