Pusiste la primera nota de la partitura del aquel mes. Hubo muchos espacios y silencios, y continuó en la segunda partitura con un doble (do).
Toda nota que sonaba anoche marcaba el mismo ritmo que el primero, y puedo decir que algo mejor que el anterior.
Sentía el roce de cada silencio, como si me erizara la piel.
Sacamos todas las composiciones antiguas de cajón, para poder recordar, y para marcar fecha del día en que se podrán hacer sonar.
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