sábado, 29 de mayo de 2010

Crónicas pasajeras.

Sé de días en los que se sinceraba conmigo y me sorprendía con un miedo terrible a la soledad. Le gustaba hablar aunque nunca dijera nada cuerdo (era un sin sentido al fin y al cabo). No llegué a entender su pasión por escribir, o su negatividad. Me había explicado decenas de veces que, si tú te mantienes en el suelo, no puedes caer más, y solía decir que la esperanza era inútil. Todavía sigo sin saber por qué no intentó llegar al cielo, o al menos ponerse de puntillas sobre el suelo. Puede que hubiera estado allí antes. Quizá pensó que la caída no merecía la pena, pero sí que lo hacía. No se dio cuenta de que soy su paracaídas.

2 comentarios:

  1. heeey recien leo tu comentario:) muchas graciaas :D tu blog esta tdo tierno, el titulo esta bn padre y los colores i tdo. :D la parte que mas me gusto de tu texto fue No se dio cuenta de que soy su paracaidas :'D cuidate mucho i sigue escribiendo :)

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