domingo, 12 de septiembre de 2010

Domingo sangriento

Notas como el cuchillo empieza a rozar mis venas, mientras redactaba el mejor escrito, porque la imaginación había vuelto a mi.
Notaba los goterones de sangre que iban cayendo a las hojas y se mezclaban con la tinta azul de mi preciado bic y viajaban a la moqueta donde quedaría el recuerdo de esa lluviosa tarde de septiembre.
Notaba que mi respiración se aceleraba y el pulso variaba por momentos, necesitaba que alguien me parara mi mano derecha, pero no tenía a nadie que lo hiciera.
Me iba desvaneciendo por momentos, empecé a ver todo borroso y gris, hasta que mi cuerpo cayó en estado de shock.
Todo había sido un sueño, pero puede que sea un dejavu..

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